Además de ser médicos anestesiólogos que tienen una vasta experiencia en sedaciones ambulatorias, contamos con un equipo de técnicos en enfermería (TENS) especializados en anestesia que dependiendo de las necesidades de cada caso en particular, nos brindan apoyo de alto nivel para poder entregar una sedación de calidad y segura.
Hay tres modalidades:
En este escenario, solo enviamos a los profesionales que realicen la sedación, pero utilizamos el equipamiento del centro al que asistimos, como monitores, fármacos, oxígeno, etc.
En este escenario, nosotros llevamos todo lo que se pueda requerir para la sedación: vías venosas, sueros, cánulas de oxígeno y concentrador de oxígeno, elementos de carro de paro cardiorrespiratorio, etc.
Hay algunos centros que cuentan con algún equipamiento, pero no todo el necesario para brindar un servicio de alto estándar. En ese caso, nosotros podemos llevar lo que pueda faltar. Todo lo conversamos caso a caso, siempre poniendo por delante las necesidades individuales de casa paciente y de casa profesional prestador.
Antes del procedimiento, es importante seguir las indicaciones del equipo médico. Normalmente te pedirán que no comas ni bebas durante varias horas antes de la sedación (ayuno) y que informes al médico sobre tus medicamentos, alergias o condiciones médicas para ajustar la sedación de forma segura.
La duración del efecto de la sedación puede variar según los medicamentos y tu respuesta individual. Generalmente, unos 30–45 minutos después de terminar el procedimiento puedes irte a casa, aunque algunos efectos pueden persistir durante unas horas, por lo que se recomienda que alguien te acompañe.
Como con cualquier procedimiento médico, hay algunos riesgos, aunque son poco frecuentes. Entre ellos:
Estos riesgos suelen ser leves y el equipo médico está preparado para monitorearte y manejarlos de inmediato.
Escríbenos